En un mundo más "perfecto", ¿nos quejaríamos menos?
Pues yo creo que también así, encontraríamos mucho de qué quejarnos. Tomad por caso cómo se habrían sentido los ocupantes de los pisos superiores, mientras los edificios se movían para esquivar los aviones... Pienso que en lugar de agradecer, ¡se habrían vivido quejando del susto y los golpes, hasta el final de sus días!
Moraleja: ningún mundo será lo suficientemente perfecto mientras no cambiemos nuestras actitudes ante él.
-Domovilu-.






Ramsés .... dijo
¿Y lo divertido que podia haber sido tirarle una lata de cerveza al piloto?.
Jajajajajajajajajaaja.
3 Septiembre 2009 | 01:55 PM